Por la calle no ves a nadie más
sólo a una mujer alta,
que avanza sin cesar.
Se acerca a ti bailando
y tal como la viste
pasó de ti de largo.
No había música,
ni nadie cantando,
pero ella seguía bailando.
Anonadado te quedaste mirando,
la gente la llamaba loca
pero ella seguía bailando.
Su compás diferente al tuyo
se marca por la vitalidad,
por no seguir a los demás.

No hay comentarios :
Publicar un comentario